Galicia: la materia prima en estado puro. Primera parte

Pulpo a feira, el plato típico de Galicia
Pulpo a feira, plato típico de Galicia

Este verano he aprovechado mis vacaciones para alejarme del calor e ir a uno de mis lugares favoritos: Galicia.

La experiencia ha sido de lo más gratificante. Su gente, sus pueblos, sus montañas y sus playas, todo estaba listo para recibirnos. Nos alojamos en una casa rural de Padrón, un pequeño pueblecito de La Coruña, famoso por sus primientos, con casas de piedra, calles estrechas… Y todo ello en plena naturaleza.

Nuestra casa rural, A Casa Antiga do Monte, nos ofrecía un trato familiar sin perder la calidad de los servicios de un buen hotel, por lo que no dudamos en decantarnos por elegir este alojamiento. Y he de decir que, gracias al gimnasio, no volvimos rodando. El desayuno era bastante completo, con pan, fruta, tartas y bizcochos caseros que se deshacían en la boca… Sin duda, comenzamos muy bien cada día que pasamos allí.

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A Casa Antiga do Monte, casa rural en Padrón

Por supuesto nuestro objetivo era tener la mejor experiencia gastronómica posible, por lo que no escatimamos a la hora de salir a comer y cenar para poder volver a recordar el sabor de aquellos platos que tanto habíamos echado de menos. Las grandes estrellas fueron, sin ninguna duda, el pulpo a feira y los pimientos de Padrón.

Nuestra primera cena fue en la Pulpería Rial, situada en el centro de Padrón. Se trata de un sitio de los de toda la vida, con una carta poco extensa pero cuyos ingredientes son de gran calidad. Tomamos pulpo a feira y pimientos de Padrón, por supuesto, ambos buenísimos y en su punto perfecto, y los acompañamos de raxo (lomo de cerdo asado y condimentado con ajo), patatas fritas (muy típico de allí), jamón asado y queso de tetilla cortado en daditos. Todo estaba buenísimo, aunque si tuviera que quedarme con un plato en particular, aparte del pulpo sería el de jamón asado, buenísimo y con una salsa como las de casa. Por si fuera poco, culminamos nuestra primera cena con dos postres: tarta de café y tarta de queso, ambos hechos en la casa y muy recomendables.

Al día siguiente, fuimos a visitar Corrubedo. un pueblo marinero que está a media hora de Padrón en coche. Allí pudimos disfrutar de una mañana de playa espectacular; eso sí, cuando ibas a meter el pie en el agua se te cortaba la respiración y había que pensárselo dos veces antes de decidir darse un baño. A la hora de comer, fuimos al restaurante Benboa, en el puerto de Corrubedo. Es un sitio muy bonito y original, en el que hay varios ambientes: comedor, sala de estar con sofás chester y mesas bajas y una gran terraza. Nosotros aprovechamos que hacía sol y comimos en la terraza. La carta es completa, ofrece platos para todos los gustos (diferentes entrantes, carnes y pescados).

Benboa
Benboa, restaurante en Corrubedo

Nosotros probamos la empanada del día, de lomo con setas, de nuevo pulpo con cachelos, la rosca de lomo a la brasa con rúcula y queso ahumado, mejillones y almejas. En general, los platos estaban bien elaborados, pero he de decir que la salsa de las almejas no fue santo de mi devoción. Los postres tenían una pinta impresionante y fueron sin duda lo mejor de nuestra experiencia allí. Tomamos chocolate en tres texturas y tarta de queso. Después de la cena del día anterior y de la comilona que nos pegamos, que siempre acompañábamos con pan gallego, lo mejor del mundo, estábamos demasiado llenos y prácticamente no cenamos.

Ya con todas las pilas recargadas tras una larga noche descansando, el tercer día empezó a llover y comenzaron así las visitas puramente gastronómicas a los diferentes lugares de la zona. Fuimos a conocer Ribeira, muy cerca de Corrubedo y nos decantamos por el Mesón Albariño para celebrar el día de perros que hacía. Es una casona grande, con una apariencia un tanto basta, pero nuestra mesa estaba en el piso de arriba, mucho más acogedor y con un ambiente más tranquilo. Tardaron bastante en atendernos y servirnos los platos, pero cuando llegaron no nos arrepentimos de haber ido allí a comer. Pedimos pimientos de Padrón, revuelto de grelos y gambas, rape a la plancha con patatas asadas y asado de ternera con patatas fritas. Estaba todo muy bueno y en su punto, y por supuesto de cantidades ni hablemos… Cómo no, ¡no podía faltar un postre! Pero no pedimos uno, sino dos: tarta de la abuela (la clásica de galleta y chocolate, pero en una versión todavía mejor con crema pastelera) y panna cotta con caramelo.

Por la noche, como el día anterior no habíamos hecho nada especial y habíamos pasado toda la tarde paseando de un sitio a otro, fuimos a cenar al restaurante Casa Isolina, en Taragoña (Rianxo), a unos 20 kilómetros de Padrón. Estuvimos cenando prácticamente solos, ya que tan solo había una mesa ocupada por una pareja que, además, ya estaba terminando de cenar. Nada más llegar nos atendió un simpático camarero que no dejó de estar atento a nosotros en ningún momento, incluso nos fue aconsejando sobre lo que tenían más y menos fresco aquel día para que pudiéramos pedir solo lo mejor.

Restaurante Casa Isolina (Rianxo)
Restaurante Casa Isolina (Rianxo)

El sitio es acogedor, pero bastante normalito, aunque aquello no nos influyó nada en absoluto, ya que cenamos muy bien. Compartimos varios platos para evitar que la cena fuera muy copiosa. Empezamos probando la empanada del día, de maíz con xoubas (sardinas). Siempre he odiado las sardinas, pero es sin duda la mejor empanada que he probado hasta el momento… Así que muy recomendable para los no amantes de ese tipo de pececillos. Luego tomamos pimientos de Padrón, percebes, zamburiñas a la plancha, ensalada de tomate (de su huerta) y mejillones salteados en salsa de tomate. Estaba todo muy bueno aunque, por supuesto, el tomate no era ni de lejos el mejor. Ya se sabe que, cuando te acostumbras al sabor de los tomates valencianos… Todo lo demás resulta bastante insípido. De postre, como de costumbre, compartimos un flan de café casero, aunque tenían todo tipo de sobremesas con muy buena pinta.

Y, ahora, ¡pasemos a la segunda parte del viaje!


Más información:

  1. A Casa Antiga do Monte: Camiño Vello, 6. 15916 Lestrove (A Coruña). 981 81 24 00. No tiene página web.
  2. Pulpería Rial: Plazuela de Traviesas, 13. 15900 Padrón (A Coruña). 981 81 16 24. De 15 a 25 euros por persona. Página web: www.pulperiarial.com
  3. Benboa: Rúa do Torreiro, 1. 15969 Corrubedo (A Coruña). 981 86 51 28. De 20 a 35 euros por persona. Página web: www.benboa.com
  4. Mesón Albariño: Xaras, 7. 15960 Ribeira (A Coruña). 981 87 25 25. De 20 a 35 euros por persona. No tiene página web.
  5. Casa Isolina: Rúa Cruceiro, 4. AG-11, salida 19. Taragoña, Rianxo (A Coruña). 981 86 19 60. De 20 a 35 euros por persona. Página web: www.isolina-turismo.com
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